Dejando claro los costes y que este es un producto del que hay que hacer un uso responsable, QuéBueno ya demuestra su intención de ofrecer un servicio útil para quien lo necesite, de forma que nadie pueda llevarse a error en las condiciones del mismo. Clientes satisfechos es su máxima. Otro de los valores con los que tratan de diferenciarse es la transparencia. Nada más entrar a su sitio web, QuéBueno muestra un simulador que permite ajustar la cantidad y el plazo, y junto a ellos, aparece el coste del préstamo en función de los parámetros introducidos. Una forma eficaz de evitar posteriores reclamaciones, ya que desde el minuto uno el cliente está informado de cuanto va a costarle a su bolsillo el usar este servicio de créditos rápidos.